¿Tiene una cubertería heredada, una bandeja antigua o unos cubiertos de familia y no sabe si son de plata de verdad? Esto es lo que tiene que mirar antes de traerlos.
Busque primero el contraste
El contraste es una pequeña marca oficial estampada en la pieza que certifica su composición. Es la prueba más fiable y la primera que hay que buscar.
Dónde encontrarlo: en la base de bandejas y fuentes o en sus partes exteriores, en la parte trasera de los cubiertos, en la base de candelabros. Suele ser bastante pequeño, alrededor de unos 3 mm — use una lupa o ilumine la pieza con luz lateral rasante para que resalte.
Contrastes españoles que confirman plata maciza

Si su pieza es de fabricación española, los contrastes más habituales son:
- Estrella de 5 puntas en punzón circular → 1ª ley, 915‰. Muy frecuente en piezas de los años 40 a los 80. Este contraste suele venir acompañado de otra marca que identifica el laboratorio ensayador certificado o el orfebre que lo fabricó.
- 916/000 grabado directamente en el metal → mismo período, misma ley.
- Rectángulo con 925 o 800 → contrastes modernos vigentes desde 1988.

Marcas que indican que no es plata maciza
Algunas marcas pueden confundirse con contrastes de plata pero señalan que la pieza es chapada o directamente no contiene plata:
Señales visuales de apoyo
Cuando no hay contraste visible —o quiere confirmar lo que dice— observe estos detalles:
La oxidación. La plata se oscurece con el aire y adquiere un tono negro o grisáceo. No es señal de mala calidad sino de autenticidad, aunque la alpaca también puede oscurecerse y por supuesto otros metales con chapado superficial de plata.
El desgaste del chapado. En piezas bañadas, el recubrimiento se deteriora antes en los vértices, las aristas y los puntos de contacto con la mesa. Si en esas zonas asoma un tono dorado es latón; si es rojizo es cobre. Una pieza maciza mantiene el mismo color en toda la superficie, también en las zonas de roce.
Las paredes. Los objetos de plata suelen fabricarse con paredes más finas que los de alpaca, precisamente para reducir el coste del material. No se fabrican con paredes muy gruesas: si la pieza le parece sorprendentemente delicada al tacto pero de aspecto noble, es buena señal.
La maleabilidad en cubiertos. Intente doblar un cubierto por la mitad con las dos manos. La plata es un metal muy maleable y cederá con relativa facilidad. La alpaca ofrece mucha más resistencia y apenas se deforma.
Si no ve ningún contraste
Muchas piezas antiguas no lo tienen o está desgastado. Haga una primera selección en casa con esta guía y tráiganos las que tengan indicios de ser plata. La verificación forma parte del proceso de compra: comprobamos la ley a su vista y le hacemos una oferta en el acto.
La Casa de l’Or. Fuentes: Real Decreto 197/1988, de 26 de febrero, sobre metales preciosos; experiencia en tasación de plata en Barcelona desde 2007.
