El oro de joyería no siempre es amarillo. Dependiendo de los metales con los que se alea, puede ser blanco, rosa, rojo, verde o gris. Esta diversidad de colores, que responde a decisiones técnicas y estéticas de los fabricantes, genera con frecuencia dudas sobre el valor real de cada pieza: si el color cambia, ¿cambia también lo que vale? ¿Tiene el mismo mercado un anillo blanco que uno amarillo? ¿Es el oro blanco oro de verdad?
La pregunta que más veces escuchamos al respecto es directa y concreta:
¿Compráis oro blanco?
Sí, compramos oro blanco. Y oro rosa, y oro rojo, y cualquier otro color que pueda tener una joya de oro.
Detrás de la pregunta hay una confusión muy extendida: mucha gente cree que el oro blanco es un material diferente —plata, platino, o algo que «no es oro de verdad»— y que por tanto vale menos o directamente no tiene mercado de compra. Nada de eso es cierto.
El color de una joya de oro no determina su valor. Lo que determina el valor es su pureza, medida en quilates o milésimas. Un anillo de oro blanco de 18 quilates contiene exactamente la misma cantidad de oro que uno amarillo o uno rosa de la misma ley. El precio de compra es idéntico.
El color del oro es una cuestión de aleación
En estado puro, el oro es amarillo. El oro de 24 quilates —el más puro que existe, con 999,9 milésimas de oro fino— tiene ese color dorado característico. Sin embargo, el oro puro es demasiado blando para fabricar joyas: se raya, se deforma y pierde la forma con facilidad. Para dotarlo de dureza, se mezcla con otros metales. Esa mezcla es lo que se llama aleación, y los metales que se añaden son los que determinan el color final de la joya.
En joyería de 18 quilates —la ley más habitual en España, Francia e Italia—, el 75% del peso de la pieza es oro puro. El 25% restante son los metales de aleación, y ese 25% es lo que decide si el resultado será amarillo, blanco, rosa o verde.
Los colores del oro de 18 quilates
Estos son los colores más habituales en el mercado y la composición de sus aleaciones:

Oro amarillo 75% oro · 12,5% plata · 12,5% cobre
El color más clásico y el más cercano al del oro puro. La proporción equilibrada entre plata y cobre mantiene el tono dorado tradicional.
Oro blanco 75% oro · 15% paladio · 10% plata — formulación tipo
La aleación con paladio —un metal del grupo del platino— atenúa el amarillo natural del oro y produce un tono gris claro, pero no el blanco brillante que asociamos a este tipo de joyas. La práctica totalidad del oro blanco comercializado lleva un acabado de recubrimiento electrolítico de rodio que le da ese aspecto plateado y luminoso. En su estado base, sin ese recubrimiento, el oro blanco tiene una tonalidad gris-amarillenta bien visible. Las formulaciones varían entre fabricantes: existen aleaciones basadas en níquel en lugar de paladio, más económicas, pero que pueden provocar reacciones alérgicas en personas sensibles. La normativa europea limita desde 1994 el uso de níquel en joyas en contacto directo con la piel (Directiva 94/27/CE). Las investigaciones más recientes, presentadas en el Santa Fe Symposium on Jewelry Manufacturing Technology, han desarrollado aleaciones de oro blanco de 18k sin níquel ni paladio como alternativa hipoalergénica.
Oro rosa 75% oro · 20% cobre · 5% plata
El cobre es el responsable del tono rosado. Cuanto mayor es su proporción en la aleación, más intenso y rojizo es el resultado.
Oro rojo 75% oro · 25% cobre
Sin plata en la aleación, el porcentaje máximo de cobre produce un tono rojo más pronunciado. Habitual en joyería de Oriente Medio y de ciertas tradiciones indias.
Oro verde 75% oro · 25% plata
El exceso de plata desplaza el tono hacia un verde apagado. Poco común en joyería española, pero presente en algunas piezas antiguas y en determinados mercados del norte de Europa.
Oro gris 75% oro · 15% níquel · 10% cobre
El níquel en alta proporción produce un tono gris frío, más económico de obtener que el blanco con paladio. Su uso ha disminuido en Europa precisamente por la regulación sobre el níquel en contacto con la piel.
El baño de rodio en el oro blanco

Hay una particularidad del oro blanco que conviene conocer: la aleación por sí sola no produce el blanco brillante que asociamos a este tipo de joyas. El oro blanco sin tratar tiene un tono gris amarillento, bastante alejado de ese aspecto plateado y luminoso que vemos en las joyerías. Para conseguirlo, las piezas se someten a un proceso de galvanoplastia con rodio —un metal del grupo del platino, de blanco muy puro y alta resistencia al rayado— que cubre la superficie de la joya con una capa extremadamente fina.
El problema es que esa capa no es permanente. Con el uso cotidiano, el rodio se desgasta de forma gradual y la joya empieza a mostrar el tono gris de la aleación subyacente. Dependiendo del uso y del tipo de pieza, esto ocurre entre uno y tres años después de la compra o de la última reposición: un anillo de uso diario se desgasta con mayor rapidez que unos pendientes o un colgante. La reposición del baño, que realiza cualquier joyero, tiene un coste habitual de entre 20 y 60 euros y requiere entre una y dos semanas.
Este desgaste del rodio no afecta en ningún caso al contenido de oro ni al valor de compra de la pieza. Un anillo de oro blanco de 18 quilates con el rodio desgastado sigue siendo oro de 18 quilates.
Las leyes del oro más habituales
| Quilates | Milésimas | Uso habitual |
|---|---|---|
| 24k | 999,9‰ | Oro puro. Lingotes y monedas de inversión. No se usa en joyería por su blandura. |
| 22k | 916‰ | Monedas de inversión: Krugerrand, Maple Leaf, Sovereign británico. |
| 18k | 750‰ | Joyería fina. La ley estándar en España, Francia e Italia. |
| 14k | 585‰ | Joyería comercial. Habitual en Alemania, Europa del Este y Estados Unidos. |
| 9k | 375‰ | Joyería de precio bajo. Estándar en Reino Unido, Irlanda y Australia. |
La ley del oro según el país de origen
Si tiene joyas heredadas de familiares que vivieron fuera de España, o piezas adquiridas en el extranjero, el marcaje puede diferir del que conocemos aquí. La ley estándar varía considerablemente según la región:
| Región | Ley habitual |
|---|---|
| China, Hong Kong, Taiwan | predominantemente 24k |
| Indonesia | 22k y 24k |
| India, Bangladesh, Pakistán, Sri Lanka | 22k |
| Golfo Pérsico (UAE, Arabia Saudí, Kuwait) | 21k (875‰) y 22k |
| Portugal | 19,2k (800‰) |
| España, Italia, Francia | 18k (750‰) |
| Norte de Europa (Alemania, etc.) | 8k a 18k |
| Rusia y Europa del Este | 9k a 18k |
| Reino Unido | 9k a 22k |
| Estados Unidos | 10k a 18k |
Esta diversidad es relevante a la hora de vender joyas heredadas o traídas del exterior. En La Casa de l’Or identificamos la ley de cada pieza mediante análisis ácido o densitometría, siempre a la vista del cliente, con independencia del país de procedencia o del marcaje que lleve grabado.
¿Tiene joyas de oro blanco, rosa o amarillo y quiere saber cuánto valen? Visítenos en C/ Sant Eusebi 25 de Barcelona, sin cita. También puede consultarnos por WhatsApp, llamarnos al 931 773 033 o usar nuestro formulario de contacto.
La Casa de l’Or. Fuentes: Erhard Brepohl, The Theory and Practice of Goldsmithing (Brynmorgen Press, 2001); Oppi Untracht, Jewelry Concepts and Technology (Doubleday, 1985); Santa Fe Symposium on Jewelry Manufacturing Technology, actas 2008 y 2017; Directiva 94/27/CE del Parlamento Europeo sobre restricción del níquel en joyería.
